BLANCO, QUE TE QUIERO BLANCO

PAISAJE DE VERDOR“Verde. que te quiero verde -cantaba el poeta granadino-, verde viento, verdes ramas…”

Y es que es el verde el color de la esperanza, de la vida permanentemente renovada. Nada más prometedor que un valle ubérrimo, cuajado de verdor.

Pero si es la fresca hierba que trisca el cervatillo quien lo mantiene vivo y le permite saltar ágil sobre el roquedo, no es menos cierto que fue blanco el semen que le dio el ser y blanca la leche de la ubre materna que le permitió  sus primero pasos y hacer frente a la vida. Blanca es la harina del mejor pan, blanco el mantel que nos brinda el alimento y blanca la sal que lo conserva.

Si he de elegir, me quedo con el blanco. Aunque tal elecciónBLANCURA Y VERDOR suponga un verdadero reto. No es precisamente un color sufrido, y ha de resultar ciertamente difícil conservar en su belleza el lienzo que elegimos y que generosamente se nos brinda.

Blanco es el paño que nos envuelve al nacer, y blanco el sudario que nos devuelve a la tierra. Blanca también la sábana que testimonia la virginidad de la doncella y blanco el vestido que luce ante el altar ; blancos los ornamentos que proclaman la buena nueva de la Natividad y cantan la alegría de la Resurrección. Blanca la toca que protege y reclama la honra, y blanco el manto que concede dignidad.

PALOMA DE LA PAZAunque la sabiduría popular sabe relativizar cualquier grandeza y desmitificar también cualquier color -estar verde o quedarse en blanco, no son precisamente circunstancias deseables ni dignas de elogio-, me quedo con el blanco. Blanca es la paloma que simboliza la paz, y blanca la bandera que esperanzada la persigue.

Albo y blanco. Al alba se emprenden las soñadas aventuras: ‘La del alba sería, cuando don Quijote salió de la venta…’ Y el alba es testigo de cada amanecer y del esfuerzo renovado que requiere cada jornada. ‘Al alba, al alba…’, cantaba Luis Eduardo Aute, en una poema que era a la vez ruego y canción esperanzada.

Alba y blanca es la nieve que estos días cae sobre nuestras sementeras. Año de nieves, año de bienes. Dios lo quiera.

Siempre me atrajo la nevada. Pocas expESQUIANDOeriencias tan gratificantes como deslizarse ladera abajo sobre la nieve en polvo, recién caída, o sentir cómo los pequeños copos te salpican y refrescan el rostro, en ligeros latigazos de ventisca.

Cae sobre las tierras de España oro molido. Ojalá sirva para limpiar tanta inmundicia como viene  acumulando. Quiera Dios que la disfrazada ponzoña de los cheques en blanco o del blanqueo de capitales deje al descubierto sus vergüenzas y sea barrida y sepultada por un enorme alud de justicia.

 Venezuela Chavez vs TV

Blanco, que te quiero blanco. Ojalá podamos todos alzar nuestras palmas, y dibujar en ellas, con tinta indeleble, el símbolo de la paz. Démosle un cheque en blanco a la verdadera  justicia,  la que vela por la limpieza y la dignidad.

Mientras veo CUBIERTO DE NIEVEcaer sobre los campos la blanca bendición del cielo, elevo mi canto de blanca esperanza y ruego a la naturaleza alivie el corazón cansado y ahogue con enormes copos blancos las gargantas y los pechos que sólo se alimentan de egoísmo. Su indignidad sólo merece ser el blanco de nuestro desprecio.NIÑOS JUGANDO CON LANIEVE

Mientras el cielo nos bendice, disfrutemos viendo caer la nieve y retozar a los pequeños rebozándose sobre la blancura que se nos concede. El sol acabará con ella, pero no con la riqueza que ya se está cobijando bajo el manto, verde o pardo, de nuestros campos.

Se ha vestido de bodas la tierra.

Ha cubierto el austero paisaje

un encaje de blonda y cendal.

Negro y blanco en la espesa arboleda:

viejos troncos, con capa nupcial.

 

Parpadean pequeñas estrellas

sobre fondo de oscuro percal:

despertar de azucenas, abiertas

en la plácida noche invernal.

 

Resbalar sobre el mármol impávido

en estanques de helado cristal;

tiritar de ateridas abuelas

junto al negro tizón del hogar;

alegría de niños ingenuos,

que retozan y juegan en  paz.

PAISAJE NEVADO

 

Copos blancos: derroche de flores;

cedros yertos: árboles de coral.

 

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4 respuestas a BLANCO, QUE TE QUIERO BLANCO

  1. CUR dijo:

    La prosa, todavía mejor que los versos. Sobresaliente, honor.

  2. Rafa dijo:

    Blanco me quedo, padre, siempre que me acerco a tu letra inspirada; de la gama “blanco sorpresa”. Tan sólo un rubor de admiración y orgullo me colorea.
    Sabes que te quiero.

    Rafa.

  3. Me ha encantado este texto que he conocido en AFDA y que, -aguas arriba-, me han traído a su fuente. Son un compendio de sencillez, belleza, y hondura poética.

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