AQUÍ CABEMOS TODOS

CIMG3004Sí, señores. En esta España en la que nacimos, vivimos y seguramente moriremos, cabemos todos. Porque España es suficientemente grande, aspira a ser totalmente libre y esperemos que, pese a las pretensiones oportunistas de algunos políticos, siga siendo una.

Hoy, como no podía ser menos y supongo que como buena parte de los españolitos, he pasado varias horas frente al televisor, viviendo a través de los medios un momento indudablemente histórico. De haberme encontrado en Madrid, seguramente hubiera intentado vivirlo de cerca. No todos los días se asiste al hecho real de una Real  sucesión.

Mientras presenciaba las secuencias que han tenido lugar en lugares especialmente CIMG2866emblemáticos como el  Congreso de los Diputados y la Plaza de Oriente, venían a mi memoria situaciones muy distintas vividas o presenciadas en ese mismo marco. Los vítores al ‘Caudillo’ -en años no tan lejanos pero que se me antojan muy pretéritos-, la posterior aclamación al Rey Juan Carlos I, y la que hoy se volcaba sobre quien acaba de tomar el relevo, S.M. el Rey Felipe VI.

CIMG2943Cuesta trabajo hacerse a la idea. Aquel pequeño que a sus siete años asistía perplejo y comedido a la entronización de su padre, y al que hemos visto crecer al tiempo que lo hacían nuestros hijos, hoy aparece investido con la mayor dignidad, honrado con salvas y saludado como superior por las más altas autoridades políticas y militares del Estado.

Y uno se pregunta: ¿cómo se construye la historia? ¿qué hay de absoluto y cuánto de relativo en la evolución de las sociedades? Lo que un día parecía sólido e inamovible, se debilita y acaba por desmoronarse con el paso del tiempo. Y si esto se percibe con sólo analizar el transcurso de unas décadas, la relativización se hace insoslayable al observar la evolución histórica a lo largo de los siglos.

Debatimos -y nos dejamos el alma en el empeño- la indiscutible calidad de determinado régimen político y su innegable superior condición sobre otros. Y no acertamos a comprender la razón por la que la historia de los pueblos se mueve cíclicamente del absolutismo a la democracia y de ésta al absolutismo, en una inexplicable rueda salpicada de situaciones convulsas que remueven la sociedad y cambian y acomodan propósitos, ideales y criterios.

CIMG2881Sea como fuere, este es nuestro momento y ésta nuestra situación: nos sentimos felices por disfrutar de un régimen democrático, por vivir en una sociedad libre, plural y tolerante y sabernos arropados por las garantías que ofrece el Estado de Derecho.

El problema aparece cuando tras los discursos cargados de buenas intenciones, volvemos los ojos a la inmediatez de lo cotidiano y tropezamos con la realidad. Entonces descubrimos que el mundo de las ideas se enturbia y desdibuja: arribismo, especulación, corrupción y corruptelas, prevaricación… Y la sensación de seguridad y solidez se disuelve como un azucarillo ante la insalvable  voracidad de los poderes fácticos.

Pero quizás no sea hoy el día más adecuado para ponerse trascendente ni  para abrumarseCIMG3039 con la lista de situaciones injustas que a diario nos agobian y en ocasiones nos exasperan. Quedémonos hoy con el glamour del momento y tratemos de encontrar un hálito de esperanza entre los buenos propósitos de quien hoy ostenta la representación de todos los españoles. Ojalá los buenos augurios viertan unas gotas de esperanza sobre nuestra agobiada sociedad.

CIMG2775A quien hoy pone el testigo en manos de su hijo, S.M. el Rey don Juan Carlos, gracias –sin acritud- por los servicios prestados. A su sufrida esposa, doña Sofía, el reconocimiento a su dignidad, tenazmente sostenida. A las pequeñas Leonor y Sofía, felicidades por haber sabido aguantar el tirón  de la ceremonia. Y a los nuevos Reyes, nuestra sincera enhorabuena y los mejores deseos. Entre éstos, la esperanza de que no aparten los ojos de cuantos hoy les han aclamado como a sus nuevos monarcas, y sepan ganarse su aprecio, respeto y confianza. Ojalá que, como Felipe VI ha reiterado en su discurso, sepan estar cerca del pueblo y persigan conseguir ‘todo para el pueblo, pero CON el pueblo’.

Ah, y dos recomendaciones: señores Mas y Urkullo, ‘aquí cabemos todos’, los suyos también. Y señor Cayo Lara (y compañía), no sé si esta forma de relevo en la Presidencia de la nación por la que hemos optado y que hoy hemos vivido será o no la más acertada. Quizás convenga pedir consejo al Sr. Castro, don Fidel; puede que otra fórmula de sucesión, la incontestada e incontestable ‘abdicación’ en favor de su ‘joven’ hermano Raúl resulte más democrática, justa y recomendable.

…………………………………

Son las calles un río de emociones.CIMG3020

Ondean las banderas, y la gente

vitorea a su rey, en un torrente

de voces encendidas e ilusiones.

 

Es la historia una rueda con jirones

de luces y de sombras, permanente

girar, rodar siguiendo la corriente

del profeta de turno y de sus sones.

 

Hoy España da al Rey su confianzaCIMG2980

y apuesta por los tiempos deseables

que se dejan sentir en lontananza.

 

Quiera Dios que se tornen favorables

los vientos, y el voto de esperanza

se acompañe de frutos saludables.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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2 respuestas a AQUÍ CABEMOS TODOS

  1. Ramiro Duque de Aza dijo:

    Muy bien y a punto, adelantándote a los periodistas madrugadores.Y eso que estás de veraneo.
    Tú sí que pones el hombro y aúpas España. Así que ¡arriba España!, que los que preferimos el arriba al viva España, también cabemos en esta España chatica y no sólo por el fútbol.

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